Día Tercero
Ayer Segismundo y yo con los cinco euros que nos dió aquella señora tan buena y triste nos pegamos un homenaje. Compramos dos cartones de vino y un bocadillo de tortilla para cada uno. Me di cuenta de que cinco euros no es una fortuna, nos hizo falta dinero, pero el chico de la tienda no nos lo quiso cobrar debió de ser un vagabundo en otra vida, los vagabundos como los buenos equipos de fútbol nos ayudamos entre nosotros. Y para agradecercelo voy a mencionarlo en mi diario, cuando sea famoso todos querrán hablar con él se llama Andrés y trabaja en la "Tienda de la Esquina", es gracioso, para qué ponerle ese nombre, a una tienda que está en la esquina, no sé la gente que no es vagabunda a veces es muy rara, es como llamarle Río a un río o Pájaro a un pájaro, si nosotros no tuvieramos nombres todos seríamos Hombres o Humanos y poco más...De todas maneras hay gente que no merece tener ni el nombre de lo que es pues es otra cosa, como no se va a enterar nadie, voy a escribir un secreto muy triste, a mi compañero "Tresperras" lo quemaron en las puertas de un cajero una gente muy mala, eran unos jóvenes, que no tienen nada que ver con Andrés, todos los jóvenes no son iguales, como dicen por ahí y se reían mientras "Tresperras" gritaba, yo estaba cerca y no pude ayudarle, me escondí y mientras bebía vino lloraba, bebía y lloraba, lloraba y bebía...Me acurruqué tras unos contenedores de basura y estuve toda la noche temblando, en vez de "Tresperras" podría haber sido yo...
Día Primero
Me pesa todo, hasta mi alma hoy parece de plomo. Ni siquiera me queda un trago para aliviar este lastre. Me he encontrado un diario en blanco intentaré llenarlo, con mis pesares y dolencias. Lo cambiaría por un cartón de vino, es de piel y parece caro, aunque a un pobre borracho como yo, seguramente lo engañarían, en fin voy hacer lo que llevo tanto tiempo sin hacer, escribir. Quizás escribiendo mis problemas, me quite tanta carga, no pierdo nada y si me harto y mis pesares no se alivian lo cambiaré por dos cartones de vino. Llevo demasiado tiempo sobrio.Quizás me esté volviendo loco...
Día Segundo
Hoy he visto a mi buen amigo Segismundo, es otro vagabundo como yo, el mejor amigo vagabundo que se puede tener. Me invitó a beber de su cartón e hicimos como los que pediamos lismona, conseguimos algunas monedas, pero no quise hablarle de mi diario, me da vergüenza, un vagabundo debe de ser un vagabundo, no le pega leer ni escribir.
Una señora forrada por un gran abrigo de piel nos dió cinco euros, debe ser una mujer muy rica, cinco euros es toda una fortuna; tenía unos ojos grandes, pero la ojeras se los empequeñecía, debe estar sufriendo, un vagabundo sabe cuando una persona sufre, tenía una expresión que ni el maquillaje se la ocultaba, no sé porque la gente buena tiene que sufrir, los vagabundos debemos de ser la gente más buena del Universo...
I
Ruge entre el tiempo
como un suspiro blanco.
Le tiemblan las manos
tiene mucho miedo
se arrodilla bajo las nubes
sabe que no es eterno.
Golpea la tierra
también su pecho
lo ha perdido todo
no le quedan sueños.
Se agarra a las esperanzas.
se enfrenta al viento.
Mañan a será distinto...
Hola a todos he creado un nuevo blog en este sitio, poco a poco lo iré rellenando, quien quiera conocer de que voy puede visitar mis otras direcciones.
Un saludo
Rafa